jueves, 21 de febrero de 2013

"Llegó el día..."



No te tengo miedo…te tengo pánico.
No sé porqué esta vez estás siendo más duro conmigo, me zarandeas más fuerte, me haces cuestionarme mucho más, me haces sentirme al borde con más intensidad.
Sí, te tengo pánico, y lo sé porque me siento como si tuviera el corazón en una trampa que salta a la más mínima, aplasta mis emociones y me deja sin aire. 
No te tengo miedo , te tengo pánico.
Te intento mirar de frente y no mantengo la mirada más de cinco minutos, no soy capaz, no puedo fijar mis ojos por mucho tiempo porque se humedecen.
Pero he aprendido a verte sin derrota, sino con esperanza.
He entendido que no eres más grande que mis fuerzas, porque tú estás solo, yo no.
No estoy sola, el cariño y el amor me llegan por todos los rincones y hacia todas mis esquinas.
No estoy sola porque siento muchas manos agarradas al mismo tiempo para empujar si hace falta.
No estoy sola porque así me lo demuestra mucha gente a diario.
He sabido en este tiempo que hubieras podido conmigo, pero llegamos a tiempo, y porque sé que lo hemos hecho mañana me rendiré a las manos de quien sabe para que acabe contigo, yo solo tengo que estar dispuesta y tranquila.
Y para poder enfrentarme a ti hoy he ido a coger todo el aire que he podido, he ido a saber que todo irá bien, he ido a mirar al infinito y no tener miedo a algo que no me vencerá.
Tengo la mejor arma para luchar contra ti, el amor absoluto, eso da fortaleza para subir y escalar a donde haga falta.
Mañana llega el día tan esperado por mí desde hace seis meses. Es curioso, algo a lo que temo y ante lo que tiemblo, y sin embargo deseo con toda mi alma que llegue y pase.
Me cubres como una ola, te veo enorme ante mí, pero solo tengo que sumergirme y esperar a que pases por encima y pueda sacar la cabeza casi sin darme cuenta.
Ya han pasado seis meses y mañana te estaré esperando, para darte el jaque mate y terminar la partida, lo que viene detrás ya no me asusta tanto.
Te esperaré con toda la serenidad que sea capaz de tener, respiraré hondo y cuando pierda la conciencia…pensaré en la imagen más bonita que tenga en la cabeza.
Cuando despierte…espero que ya no vivas conmigo.
Sue
PD: gracias a todos los que habéis estado y estáis conmigo desde el principio, aquí, allí y en todos sitios, gracias.  

miércoles, 20 de febrero de 2013

"Indomables..."


Las quiero por muchas razones.
La principal, siempre me acompañaron tal y como muestra la foto.
Son cuatro mujeres a las que admiro, amigas, compañeras, profesionales, de las que hay que buscar mucho para encontrar.
Son parte de lo que me hace levantarme cada día que acudo al trabajo y pienso en lo que tenemos al frente, ellas y los pacientes, algo que compartimos.  
Me enseñan cada una un pedacito de vida.
Una es más impulsiva, la otra templa, otra comparte conmigo mucho más que trabajo, a su propio hijo, y la rubia, esa rubia con ojos azules a la que vi casarse allá por no sé qué año, aprendió a querer a los enfermos de rodillas con ellos y en el día a día de un lugar de verano al que no es fácil acudir.
He acompañado a tres de ellas a decir un “sí quiero” con personas maravillosas. La otra, nuestra matriarca, caminó conmigo en el Camino de Santiago, algo que sin saberlo,  cambió la vida de las dos y de una más.
No puedo estar más orgullosa de mis indomables, no indomables por no aceptar las normas, la sensatez en ellas es extrema,  sino por no aceptar el dolor y no conformarse con lo que creen que se puede cambiar.
Mujeres valientes que entran por la puerta de un psiquiátrico todos los días a dar lo mejor que tienen, mujeres que adoro y que sin ellas mi silla, mi puesto, mi fuerza, mis ganas…serían inútiles.
Me hacen reír, transmiten una energía y unión que no tiene precio, en este tiempo de crisis y desasosiego no he podido tener más suerte.
Llegaron las buenas noticias, las malas, las regulares, las mejores, las peores, y nunca dejaron de estar donde están, a mi lado.
Nos hemos peleado, pedido perdón, llorado juntas, pero siempre hemos encontrado el camino de retorno al corazón porque el cariño es tan potente que ha podido con todo.
Mis amigas del alma, las que no miran el reloj a la hora de escuchar problemas ajenos, las que saben lo que tienen que hacer cada vez que tienen unos ojos enfermos delante, las que no han olvidado lo que es vivir con valores humanos, las mujeres de las que se nutre gran parte de lo que hay alrededor.
Quiero a esas mujeres, a ellas, a mis compañeras, Trabajadoras Sociales, Enfermeras, Psicólogas…mujeres con raza y potencia como para arremeter ante cualquier contratiempo.
A la mayor la conozco desde hace 21 años, la menor compartió conmigo apuntes y noches de estudio donde lo que menos hacíamos era estudiar, conozco pocas personas tan constantes como ella, de esto hace ya 14 años. A las dos de en medio ni recuerdo los años que hace que las conozco, a mi rubita 17, a mi comadre por lo menos 15.
Media vida, si me paro a pensar es media vida.
Ahora que me enfrento a lo que me enfrento, me paro a pensar en todos estos años y en todo lo vivido y todo ha valido la pena. La adversidad nos ha unido, la alegría nos ha enriquecido, el tiempo que ahora vivimos nos hace inseparables.
Así me siento, como en la foto, yo la de en medio que asustada camina hacia donde tiene que ir, pero sabiendo que no va sola…nunca estuve sola.
Rosalinda, Ana, Belén y Esperanza…gracias por formar parte de mi vida.
Os quiero.
Sue


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