lunes, 16 de diciembre de 2013

"Bendita la luz..."


Tienes la mirada limpia y la sonrisa de tu madre.
Siempre la has tenido, hasta cuando estabas enfadado, hasta cuando las cuentas no te salían o los certificados no llegaban a tu mesa, hasta cuando callabas, hasta en el silencio.
Entrar a tu despacho, a ese rincón donde compartíamos trabajo y mirar tu manera de trabajar, era un lujo.
No me salen las palabras, amigo, no sé qué hacer ni cómo hacerlo.
Hoy te vi cansado, demasiado cansado, pero déjame decirte que has sido el mejor ejemplo de superación que he tenido cerca.
Has padecido sin quejarte, has sufrido sin hacer ruido, has amado, has amado mucho, eres fiel y compañero, prudente y de alma inquieta, sabio, Miguel, eres sabio.
Nos has enseñado a todos el precio del amor, nos has mostrado a cada uno el valor de la paciencia y el cariño porque, hasta en los peores momentos, has tenido una sonrisa para cada uno.
Hoy te costaba mover las piernas, pero no el alma.
Has revestido la vida de tu familia de dignidad, les has enseñado eso de dar sin esperar nada a cambio, te has esforzado y siempre has puesto un paso adelante.
Gracias, gracias eternas por hacer de nuestro trabajo un ejemplo, gracias por poner todo tu esfuerzo en hacer que los demás fuéramos felices, gracias por quererla, a ella, a nuestra Rosalinda, como la quieres.
El corazón se nos rompe cuando te vemos sufrir, pero tu calma y serenidad nos enseña el verdadero camino, tu temple y quietud nos muestra lo maravilloso de tu alma, de eso que llevas dentro y que te hace ser especial.
Hoy siento que nuestros caminos empiezan a tener destinos separados, hoy me corre en las venas ese calor de tu mano sobre la mía, de un “te quiero” callado que guardaré conmigo para siempre.
Hoy cojo la mano de tus hermanas, de tus padres, y les digo que sigan a tu vera, pegados a tu vida porque cada uno de ellos lleva la impronta de tu coraje.
Con mis ojos llenos de lágrimas y el corazón arrugado bendigo el momento en el que te conocí, bendita la luz que nos unió. 
Con un pañuelo mojado le digo a todo el que me lea, que mi amigo, mi amigo Miguel, es un tesoro, uno de esos que se encuentran tan solo una vez en la vida.
Te quiero, te quiero mucho.
Sue

lunes, 18 de noviembre de 2013

"Volver a empezar..."


Después de un año vuelvo a tener cosquillas en el estómago.
Después de un año la preocupación por acertar y hacer lo que tengo que hacer acude a visitarme.
Después de un año preparo la ropa que llevaré y todo lo aprendido para poder ofrecerlo.
Después de un año tengo miedo y a la misma vez ilusión.
Ha pasado este tiempo y lo he echado de menos, mañana, volveremos a estar juntos.
Después de un año aprendo a vivir el “ahora” olvidándome de épocas pasadas y apartando el posible futuro de mi cabeza.
Porque mañana, después de un año, vuelvo al trabajo, como si fuera el primer día de mi vida.
Sue

viernes, 16 de agosto de 2013

"A lo lejos..."


Aprendí a ser fuerte contigo.
Aprendí a mirar con fortaleza mi sufrimiento de tu mano.
Me enseñaste a ser valiente, a no quedarme en el pánico, me obligaste a dejar el miedo tan atrás que no volviera.
Me llevaste de la mano al optimismo, me juraste que nada pasaría si no pensaba más allá de lo que tenía delante, sujetaste mi cabeza para que no anduviera por donde no debía.
Me diste una palabra de esperanza, hiciste cortos los días a tu lado, me enseñaste a subir caminos de montaña que jamás pensé que podría atravesar.
Me trajiste la idea de que si nos repiten una frase una y mil veces nos la creemos, me enseñaste a relativizar y valorar lo bueno de mi vida, me ayudaste cuando todo pesaba demasiado.
Ahora, con todo lo vivido a mis espaldas, te digo: mira más allá de lo que te asusta, aprende a ver a largo plazo, los sufrimientos tienen caducidad, relativiza y no te pares.
Detrás de ese monstruo que parece que te va a quitar la vida, hay una oportunidad de vencer que ni imaginas.
Lo veré, estoy segura, lo veremos y todo nos habrá parecido un sueño, quizá no cuando planeaste, pero llegará.  
Y si llega aquello que te daña, ya no lo hará tanto, porque sabrás que te sigue quedando un mundo por delante que no eras capaz de ver.
Enfádate, llora, siente, pelea, avanza, retrocede, ríe, sufre, duerme, vela, grita,no te escandalices de lo que sientas, pero…mira a lo lejos.
Mira a lo lejos, nunca lo olvides…
Sue

sábado, 3 de agosto de 2013

"Un año más..."


                                   
Hoy es un día más que especial para mí. 
Hoy tengo más ilusión y ganas que cualquier día en el que cumpla años. 
El día en el que la palabra "maligno" volvió a ser habitual en mi vida, pensé que me volvería loca de nuevo. 
Ni un gramo de fuerza ni de resople me quedaba, todo me lo había dejado años atrás, me sentí sin capacidad, sin oesperanza. 
Te llamé, fuiste al primero al que llamé, desesperada pensé que en poco tiempo todo se acabaría. 
Recordé los días y días en los que de pequeña confiaba plenamente en ti, eras mi guía y mis pasos, quien me enseñó a nadar, a hacer deporte, a disfrutar, a querer...
Eras quien me regalaba seguridad, quien velaba muchas veces mi sueño mientras estudiaba lecciones eternas de medicina, eras quien sacaba mi risa de manera más fácil. 
Contigo a mi lado no había problemas, ni miedos, ni nada parecido, eras mi hermano mayor, mi refugio 
Y hace un año vinieron a quitarme la vida y fue a ti a quien primero llamé. 
Ha sido un año de lucha, de mucho esfuerzo, de poner muchas energías y de tener horizonte y esperanza. Ha sido un año muy complicado, y a la vez muy sencillo. 
Ha sido sencillo porque me he agarrado a tu mano fuerte y he seguido tu impulso, ha sido sencillo porque has velado por mí estuvieras donde estuvieras, ha sido un regalo porque he sabido lo que es querer sin condiciones ni horarios. 
Has aliviado mis dolores, mejorado mis ganas, apoyado mis decisiones y sanado mi cuerpo una y mil veces. 
Me has llevado por el mejor camino que tenías, has luchado como un jabato para que siempre tuviera lo mejor, te digo una cosa, lo hemos conseguido. 
No sé hacia dónde nos llevará la vida, no sé cuanto tiempo más nos regalará, no sé cuántos años podré estar contigo, pero te digo que cada minuto a tu lado será único.
Y como decía alguien en otro tiempo, juntos, somos más que dos.  
Te quiero, Pedro.
Sue

viernes, 14 de junio de 2013

Todo fue bien...




A menos de una semana del cierre de la puerta de Gran Hermano,  una vez más, me niego a pensar que se acaba.
Este año no ha sido especial, ni distinto, ni nada parecido, este año ha sido igual de sorprendente y divertido que siempre para mí.
Recuerdo todavía aquellos días de Pepe Herrero en los que no era capaz de despegarme de la pantalla, en éstos, vivo la misma sensación.
Utilizar la televisión para aliviar las preocupaciones es una medicina muy sana, a mí me sirve, me resulta útil.
 Y la casa más famosa de las habitadas se cierra, y a mi mente llegan las personas que hay detrás de cada imagen.
Cámaras, realizadores, directores, productores, concursantes, redactores, peluqueras, maquilladoras, estilistas, presentadores, colaboradores, familiares, azafatas…y otros muchos que seguro me dejo atrás.
Para poder ver el conjunto de cosas que ocurren en un espacio observado durante 24 horas, hace falta una coordinación y una precisión que pocos programas tienen.
No entiendo porqué nunca premiaron el formato como uno de los grandes porque, guste más o menos, hay que reconocer que es un fenómeno que revolucionó la manera de hacer televisión.
Y ahora las puertas se cierran y solo puedo dar gracias.
Gracias por un trabajo bien hecho, por tantas horas de empeño y dedicación, por tantas emociones desplegadas en un plasma.
Hace cuatro meses me atreví a decir que todo iba a ir bien, así ha sido, no podía ser de otra manera, cuando confías en algo a manos llenas no hay hueco para la decepción.
El martes diremos adiós al gran incomprendido de este país, al gran criticado y a la vez valorado, al gran desconocido por muchos que lo visten de lo que no es sin conocerlo, al vértigo y la risa, a muchas sensaciones sin nombre.
El martes, como hacen los cofrades, abriré mi calendario y empezaré a contar los días que quedan para poder verlo de nuevo.
El quince es un número precioso.
Besos
Sue

lunes, 6 de mayo de 2013

"Hay ángeles entre nosotros..."




Cuando se tiene la sensación de que se vuelve a tener una oportunidad de seguir viviendo, todo lo que se diga es poco.
Nunca pensé que hacer frente a una enfermedad tan devastadora como el cáncer, iba a ser mucho más sencillo de la mano de las mujeres que me han acompañado.
El día que entré por la puerta de CROASA, en Málaga,  no me podía imaginar todo el cariño que hoy tengo.
Cuidar de personas que tienen esta enfermedad no debe ser fácil, atenderlas con la máxima paciencia y atención es el lema de este grupo de mujeres que me han salvado la vida.
Desde las que te reciben al entrar, pasando por las que buscan tus venas para que el veneno haga de las suyas, y terminando por las que preparan la máquina para ponernos morenas durante unos días.
Mañana se acaba la visita diaria a la clínica, mañana es el día más esperado en mucho tiempo.
Sé bien que tengo que volver, que no me van a dejar tranquila y que no me dará tiempo a echarlas de menos, pero también os digo que me parece mentira que ya haya llegado el día en el que pongamos punto y final a esta lucha interminable.
Gracias a todas, gracias eternas.
Gracias por vuestra atención, por vuestra precisión, por la paciencia y la entereza.
Gracias por los cuidados, por la firmeza, por el humor, por la generosidad, por las risas, por animarme, por hacerme la vida más fácil, por confiar, por transmitir certeza y esperanza.
Enfermeras, técnicos de rayos, recepcionistas, doctoras, a todas, gracias.
Gracias por ser mujeres valientes que amasan con su trabajo la fuerza del que lo pasa mal, gracias por hacerme creer que lo positivo y la potencia del cariño es una pieza fundamental en la curación, gracias por medir mi cuerpo al milímetro para no fallar.
Os debo la vida, así, como suena…os la debo.
Me siento orgullosa de haber caído en vuestras manos, de haberme topado con vosotras, de haber descubierto vuestra profesionalidad.
Algún día, cuando recuerde todo como un mal sueño, traeré a mi mente todo lo bueno que recibí de vosotras porque: no hay nada más hermoso que tener ganas de vivir. 
Gracias por haberlo hecho posible.
Con todo mi cariño.
Sue

martes, 26 de marzo de 2013

"26 de Marzo, lo que me sale del bolo..."


Hoy es un día tan bonito como especial.
Es parecido al día en el que cumplo años, en el que vienen los Reyes Magos, en el que recibo una buena noticia inesperada, cualquiera de esos días en los que parece que vives algo que no puede ser superado en mucho tiempo.
Hoy sale a la luz un libro que me tiene robada el alma.
“Lo que me sale del bolo” no es un libro cualquiera, ha sido mi bote salvavidas por un largo espacio de tiempo.
El día en el que Mercedes me preguntó si quería colaborar en la elección de los post que irían entre las páginas, soñé con un día como hoy.
Leer todas y cada una de las letras de mi querida periodista para elegir aquello que más representa a su ser no ha sido fácil, me gustaba todo, por mí hubiera hecho una trilogía de golpe.
Pero había que elegir y en eso hemos estado las dos este tiempo para llegar a lo que tendréis entre manos cuando vayáis a por él, si decidís hacerlo.
Para mí ha sido revivir mis sentimientos de estos cinco años porque, cada vez que leía un post nuevo, mi corazón asociaba las frases a momentos que había vivido, y este trabajo ha conseguido una cosa muy importante para mí y que jamás tendré vida para agradecerte, Mercedes.
Conseguiste que durante todas las horas que empleé en nuestro proyecto, la idea de vivir con el cáncer dentro de mis entrañas se fuera, me dejara descansar.
Este “bolo en papel” vino en un momento en el que era difícil pelear con la sensación de ir en contra de una enfermedad que estaba dentro de mí y que necesitaba serenidad para ser vencida, tenía mucho tiempo vacío y poca paciencia para soportarlo.
Este libro ha llenado tiempos de silencio que me hubieran vuelto loca, ha traído ilusión y sensación de utilidad, ha reactivado mi cerebro hacia lo positivo y me ha devuelto las ganas.

Este libro ha visto mi cambio, el que os enseño en las fotos, ese cambio que va camino de traer consigo a la Sue de antes, a la de entonces, a la que no se escondía cuando el cuerpo comenzó a quejarse.
Ese cambio que ya comienza a ir a la inversa y deja asomar mi pelo nuevo y me devuelve la expresión que perdí por el camino de la quimioterapia. 
No me escondí porque nunca dejé de ser yo, por fuera diferente, por dentro con la sensación de que miles de manos sujetaban mi ánimo.
Eso ha hecho este libro, sujetar mi ánimo, darme sonrisas y enfados cuando alguna palabra se me perdía.
La escritura de Mercedes ha hecho como mi pelo, crecer poquito a poco, lentamente, hasta asomar con fuerza. 
Hoy sale a la venta un trabajo maravilloso lleno de vida, bendito libro que vino a hacerme feliz, a quererme y hacerme revivir mis últimos cinco años con el mayor de los regalos: sellar una bonita amistad.
Pronto volveré a poner mi mano en la cabeza y traeré la tercera foto, aquella que indique que todo ha terminado. 
Hoy siento que nacen dos bolos llenos de fuerza, uno en papel, otro que deja asomar una vida nueva de manera tímida.
Gracias por permitir un sueño, escritora, gracias.
Gracias por venir a hacerme la vida más fácil. 
Sue

viernes, 15 de marzo de 2013

jueves, 21 de febrero de 2013

"Llegó el día..."



No te tengo miedo…te tengo pánico.
No sé porqué esta vez estás siendo más duro conmigo, me zarandeas más fuerte, me haces cuestionarme mucho más, me haces sentirme al borde con más intensidad.
Sí, te tengo pánico, y lo sé porque me siento como si tuviera el corazón en una trampa que salta a la más mínima, aplasta mis emociones y me deja sin aire. 
No te tengo miedo , te tengo pánico.
Te intento mirar de frente y no mantengo la mirada más de cinco minutos, no soy capaz, no puedo fijar mis ojos por mucho tiempo porque se humedecen.
Pero he aprendido a verte sin derrota, sino con esperanza.
He entendido que no eres más grande que mis fuerzas, porque tú estás solo, yo no.
No estoy sola, el cariño y el amor me llegan por todos los rincones y hacia todas mis esquinas.
No estoy sola porque siento muchas manos agarradas al mismo tiempo para empujar si hace falta.
No estoy sola porque así me lo demuestra mucha gente a diario.
He sabido en este tiempo que hubieras podido conmigo, pero llegamos a tiempo, y porque sé que lo hemos hecho mañana me rendiré a las manos de quien sabe para que acabe contigo, yo solo tengo que estar dispuesta y tranquila.
Y para poder enfrentarme a ti hoy he ido a coger todo el aire que he podido, he ido a saber que todo irá bien, he ido a mirar al infinito y no tener miedo a algo que no me vencerá.
Tengo la mejor arma para luchar contra ti, el amor absoluto, eso da fortaleza para subir y escalar a donde haga falta.
Mañana llega el día tan esperado por mí desde hace seis meses. Es curioso, algo a lo que temo y ante lo que tiemblo, y sin embargo deseo con toda mi alma que llegue y pase.
Me cubres como una ola, te veo enorme ante mí, pero solo tengo que sumergirme y esperar a que pases por encima y pueda sacar la cabeza casi sin darme cuenta.
Ya han pasado seis meses y mañana te estaré esperando, para darte el jaque mate y terminar la partida, lo que viene detrás ya no me asusta tanto.
Te esperaré con toda la serenidad que sea capaz de tener, respiraré hondo y cuando pierda la conciencia…pensaré en la imagen más bonita que tenga en la cabeza.
Cuando despierte…espero que ya no vivas conmigo.
Sue
PD: gracias a todos los que habéis estado y estáis conmigo desde el principio, aquí, allí y en todos sitios, gracias.  

miércoles, 20 de febrero de 2013

"Indomables..."


Las quiero por muchas razones.
La principal, siempre me acompañaron tal y como muestra la foto.
Son cuatro mujeres a las que admiro, amigas, compañeras, profesionales, de las que hay que buscar mucho para encontrar.
Son parte de lo que me hace levantarme cada día que acudo al trabajo y pienso en lo que tenemos al frente, ellas y los pacientes, algo que compartimos.  
Me enseñan cada una un pedacito de vida.
Una es más impulsiva, la otra templa, otra comparte conmigo mucho más que trabajo, a su propio hijo, y la rubia, esa rubia con ojos azules a la que vi casarse allá por no sé qué año, aprendió a querer a los enfermos de rodillas con ellos y en el día a día de un lugar de verano al que no es fácil acudir.
He acompañado a tres de ellas a decir un “sí quiero” con personas maravillosas. La otra, nuestra matriarca, caminó conmigo en el Camino de Santiago, algo que sin saberlo,  cambió la vida de las dos y de una más.
No puedo estar más orgullosa de mis indomables, no indomables por no aceptar las normas, la sensatez en ellas es extrema,  sino por no aceptar el dolor y no conformarse con lo que creen que se puede cambiar.
Mujeres valientes que entran por la puerta de un psiquiátrico todos los días a dar lo mejor que tienen, mujeres que adoro y que sin ellas mi silla, mi puesto, mi fuerza, mis ganas…serían inútiles.
Me hacen reír, transmiten una energía y unión que no tiene precio, en este tiempo de crisis y desasosiego no he podido tener más suerte.
Llegaron las buenas noticias, las malas, las regulares, las mejores, las peores, y nunca dejaron de estar donde están, a mi lado.
Nos hemos peleado, pedido perdón, llorado juntas, pero siempre hemos encontrado el camino de retorno al corazón porque el cariño es tan potente que ha podido con todo.
Mis amigas del alma, las que no miran el reloj a la hora de escuchar problemas ajenos, las que saben lo que tienen que hacer cada vez que tienen unos ojos enfermos delante, las que no han olvidado lo que es vivir con valores humanos, las mujeres de las que se nutre gran parte de lo que hay alrededor.
Quiero a esas mujeres, a ellas, a mis compañeras, Trabajadoras Sociales, Enfermeras, Psicólogas…mujeres con raza y potencia como para arremeter ante cualquier contratiempo.
A la mayor la conozco desde hace 21 años, la menor compartió conmigo apuntes y noches de estudio donde lo que menos hacíamos era estudiar, conozco pocas personas tan constantes como ella, de esto hace ya 14 años. A las dos de en medio ni recuerdo los años que hace que las conozco, a mi rubita 17, a mi comadre por lo menos 15.
Media vida, si me paro a pensar es media vida.
Ahora que me enfrento a lo que me enfrento, me paro a pensar en todos estos años y en todo lo vivido y todo ha valido la pena. La adversidad nos ha unido, la alegría nos ha enriquecido, el tiempo que ahora vivimos nos hace inseparables.
Así me siento, como en la foto, yo la de en medio que asustada camina hacia donde tiene que ir, pero sabiendo que no va sola…nunca estuve sola.
Rosalinda, Ana, Belén y Esperanza…gracias por formar parte de mi vida.
Os quiero.
Sue


miércoles, 30 de enero de 2013

"Madrina..."


No se me olvidará aquel día en el que tu madre y yo íbamos paseando por la calle Preciados de Madrid y sonó mi móvil.
No eran buenas noticias, pero la compañía no pudo ser mejor.
Yo hablaba y hablaba para convencerme de que a lo mejor se habían equivocado, ella tenía la certeza, es enfermera, y de las buenas, de las que no mira el reloj cuando tiene una necesidad enfrente.
Hubo casi un minuto de pleno silencio, pero decidimos seguir adelante, entramos en una tienda y me regaló un pañuelo que, te puedo asegurar, no me pongo demasiado para que no se me estropee, le tengo demasiado cariño.
Se lo tengo porque fue un símbolo absoluto de amistad y de unión ante lo que nos venía, se lo tengo porque ese gesto que dicen que trae mala suerte, que rompe amistades, es falso, completamente falso, la nuestra creció y ya ves hasta dónde…hasta ser tu madrina.
Tu madre es mi amiga, y será de las cosas de las que más orgullosa me sienta, ha estado en lo bueno, en lo malo, en la risa, en el llanto, en el suyo, en el mío, porque no creas, Francisco, ella también ha sufrido.
Fui testigo de muchas cosas, ¡¡hasta de su boda con tu padre!!, siempre la empujé a que fuera por el camino que más feliz la hiciera, el día en el que la vi con los ojos pletóricos como la veo ahora cuando te mira a ti, ese día, supe que habíamos acertado.
Pasó el tiempo y siguió siempre al pie del cañón, no flaqueaba nunca, siempre tiene una sonrisa para mí , siempre.
Trabajamos juntas, en lo obligatorio y en lo voluntario, porque no sé si sabes que tu madre tiene un corazón generoso y voluntario. Para mí hay pocas personas que dediquen tanta alma al ser humano por encima de otras muchas cosas, que prioricen y hablen horas y horas con un paciente porque está nervioso, que tenga una profesionalidad pasmosa y encima salve más de una vida en el sitio donde se mueve.
Es el cascabel del grupo a la hora de contar algo que ocurre, es mi “ama” en el teatro cuando hubo que representarlo, es la que llora con facilidad si ve que algo no es justo o le dañan su corazón, pero no solo lo hace por el suyo, sino por el de los demás.
Y de repente, un día, cuando pensábamos que era muy complicado, nos enteramos de que tú, mi rubito, sí, rubio y con ojos azules, vendrías al mundo. En ese tiempo en el que yo ya estaba muy cansada no pudo haber noticia mejor.
Acabas de cumplir un año y no me lo creo.
No puedo casi ni cogerte, eres un niño sano, grande, bueno, no protestas, no extrañas, acudes al cariño y al abrazo, despiertas sonrisas con la tuya y con tus ojos, duermes como pocas veces he visto dormir a un bebé, y me hiciste la persona más feliz del mundo aquel 26 de Enero en el que llegaste a la vida.
Yo no puedo traer niños como tú al mundo, lo que haré será recorrer el mundo para encontrar al que me está esperando, y por eso, tu llegada y que me pidieran ser tu madrina fue el regalo más inesperado y bonito de mi vida.
Me has traído ilusión, me las das cuando te veo, no hace falta que sea allí donde estés porque tu mami me manda tus imágenes para que no me pierda por dónde vas, pero me gusta olerte y tocarte, hueles a nuevo.
Serás un niño feliz porque tienes todo alrededor para serlo, y bondad la que no llegaremos nunca a descubrir, se te nota en esos andares de bebé que ya comienzan a asomar.
Cuando crezcas y yo esté como siempre, te llevaré a montar a caballo, el otro día me demostraste que lo llevas en algún gen perdido, eso, aparte de otras muchas cosas, será lo que te enseñe mientras crezcas.
Eso y que lo único que tienes que hacer en esta vida, Francisco, lo único, es descubrir lo que quieres, luchar por ello, ponerle fe y ganas por delante en lo que tú consideres y entonces…nada te parará.
Te quiere en el alma, tu madrina.
Sue

sábado, 5 de enero de 2013

"Y de repente, apareciste..."


Llegaste un día en el que tu tía Rafi y yo quemábamos la cocina de nuestra casa, tuvo que ser así para que nunca nos olvidáramos de tu nacimiento y el incendio. 
Eras la niña más esperada de la familia, la primera, la especial, la que nos robó el corazón desde el primer minuto en el que estuviste en el vientre de tu madre.
Por cosas del destino naciste en Madrid, no pude ir a verte de inmediato, pero recuerdo el momento en el que, con muy poquitos días, entraste en casa, tu madre te presentó a mí como al pequeño “Simba” en aquella fantástica cinta “El Rey León” y, como si de un cachorro se tratara, te puso en mis brazos.
Olías a gloria y solo supe llorar de alegría.
Eras el bebé más bonito que había visto jamás.

Creciste de nuestras manos, de la de tus padres, te agarrabas siempre fuerte a las mías cuando me veías, pasamos mucho tiempo juntas, no te llegaban los pies al suelo y aporreabas un piano que era diez veces más grande que tú, cantabas y bailabas como si hubieras nacido en el sur, eres madrileña, pero tus genes no.
Siempre fuiste especial, tenías respuesta para todo, preguntas incomprensibles para un adulto, formas de moverte que nos dejaban atónitos.
Me quedaba contigo, te leía cuentos que me hacías repetir de manera infinita, yo caía rendida, me dormía, y tú me despertabas a mí, al revés de cómo lo hubiera hecho cualquier otra persona mayor, era fácil acoplarse a tu mundo.
Nunca tuviste miedo al agua, en la piscina eras una experta nadadora desde los dos años, saltabas como una ranita y corrías a los brazos de quien estuviera dentro de la piscina.
Salvaste mi corazón muchas veces de la tristeza por algunas cosas que vivimos los adultos, viviste a mi lado mi primera ruptura, mi primer cáncer, eras una niña, pero siempre tuviste un sentido especial para hacerme sentir a mí con serenidad.
Ahora volvemos a la lucha, volvemos a reunir miradas y encontrarnos en el abrazo y el amor inmenso que nos tenemos,  mucho más allá de que seas mi sobrina la mayor, mucho más allá de cuando ahora te veo con casi 14 años y con tacones no me lo pueda creer, mucho más allá de todas las circunstancias que nos ha traído la vida.
Solo te pido que vayas descubriendo hacia dónde quieres ir, ya lo sé, sé que es pronto, pero si vas viendo lo que te apasiona o entusiasma, poco a poco, esas ganas harán de ti una mujer valiente que luchará hasta conseguir lo que persigue porque, Alba, tú eres capaz de eso y de mucho más.
Ayer vimos juntas la película “Brave”, como tú, indomable, pero la protagonista aprendió a que el destino no se puede manipular ni cambiar por culpa del orgullo, sino ir encauzando sentimientos para llegar al amor verdadero.
Es curioso, pero ahora eres tú la que tira de mí, tú y tu hermano, y toda la familia, tú, ese bebé con el que tanto soñé y que hoy es una mujercita que acaricia mi alma y besa mi cabeza desnuda  y me hace sentir pequeña ante tanta ternura.
Te quiero, ratón.
Así te solía llamar, ratón.
Te quiero, ¿recuerdas hasta dónde?...tú solías decirme: hasta el infinito.
Dejo aquí, con tu permiso, un mensaje que me dejaste hace muy poquitos días escrito y que guardo como oro en paño, es lo más hermoso que me han dicho en todo este tiempo de lucha.

“Tita, ¿sabes lo que llegaría a hacer por ti?. Me iría al fin del mundo (ida y vuelta), te tendría en una casa llena de animales, te quitaría los dolores, te devolvería tu melena y te llevaría de viaje conmigo. Como eso no puedo hacerlo, solo me queda esto de escribirte y demostrarte lo que eres para mí. Siempre fuiste el prototipo de campeona que yo quise ser de mayor. ¿Sabes lo que me preguntaba yo de pequeña?: “a mi tita Sue le tienen que querer los niños porque es la mejor”, te prometo que así lo pensaba.
Solo tuviste que esperar a que llegara Juan, aunque lo hubieras pasado mal antes…ha merecido tanto la pena.
Después te casaste y tuviste una boda “requetegenial”, ahora toca el cáncer.
Mírame a mí diciéndote que qué más da si encontraremos la solución, porque la tiene. Podría haber sido peor, pero la vida ha decidido que no.
No sé si Dios existe, pero si existiera, lo tienes pisándote los talones porque vas a un ritmo genial. No le da tiempo a seguirte, jejeje.
Debería preguntarte: “Tita, ¿cómo llevas lo de la quimio y eso…?”, pero no, hoy no.
Hoy te voy a decir que a ponerse las pilas, que hay que disfrutar los días que puedas, que la vida pueden ser tres días y tú ir por el segundo, ¿vas a desperdiciar algo de tu valioso tiempo? ¡¡¡No!!!
Encuentra con lo que entretenerte mientras y sigue adelante.
Te quiero mucho, Tita Sue.

Ante esto no puedo más que decirte, mi niña del alma, que eres medicina para mí en este tiempo, no me sueltes nunca, porque si me sueltas…me pierdo.
A pesar de tus trece años, eres una mujercita que llegará donde quiera si abre bien los ojos, yo no me separaré de tu mano, recuérdalo: NUNCA.
Tu tita Sue



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