martes, 21 de diciembre de 2010

"Felices para siempre..."


Os dejo mi sonrisa en medio del frío. Deseo que con ella os llegue mi cariño y acompañe a todos y cada uno de los que entréis a esta casa.
Feliz Navidad, feliz vida, felices días los de ahora,y los que vengan después.
Un abrazo y a seguir siempre adelante.
Sue

lunes, 15 de noviembre de 2010

"Camino de Ocaña..."


Hace unas horas Mercedes despertaba mi estado de medio sueño con un post que me dejaba sin recursos humanos.

Fui a internet, busqué, vi las entrevistas, miré a los ojos a esta mujer, y hoy por hoy me pongo de su lado y envío esta carta al Juzgado de Ocaña donde se ha cometido tan sublime injusticia.

Si alguien quiere, si lo veis oportuno, si os facilita el envío, os dejo escrito lo que yo he enviado al Juzgado esta mañana por si os queréis unir a la petición.

Sé que la justicia se mueve con pruebas, sé que todo es más complejo de lo que parece, sé que muchas veces lo legal supera la realidad, pero en este caso no puedo quedarme esperando a ver cómo una mujer intenta suicidarse por tercera o cuarta vez pensando que está todo perdido.

Sólo tenéis que escribir lo que penséis, o copiar esto mismo, imprimir y enviar a la dirección que os dejo a continuación:

Juzgado de primera Instancia. Instrucción nº1.

Plaza Gutierre de Cárdenas s/n

45300 Ocaña (Toledo)



A/A Ilustrísimo Señor Juez.

Málaga 15 de Noviembre de 2010,

Muy Señor mío:

Soy una ciudadana que se ha hecho eco de la alarma social ante el caso de la Señora Verónica Fernández Gregorio, llevado por la competencia de este juzgado al que me dirijo, en el que se condena a la citada a cumplir 15 días de trabajos en beneficio de la comunidad por llamar "violador y abusador" a su padrastro en un SMS después de recibir una llamada amenazadora de éste.

Por este medio solicito a usted que sea revisada la sentencia y que se celebre un juicio que fue pedido, tal y como ordenan los cauces oficiales, en el año 2007.

Los informes periciales firmados por los psiquiatras que atienden a Doña Verónica, afirman de manera rotunda que fue víctima de abusos sexuales de manera continuada y reiterada cuando contaba con la edad de siete años hasta que cumple catorce, por lo que me parece irrisoria la condena que imputa a la señora Fernández por utilizar las palabras “violador y abusador”.

No hará falta describirle las barbaridades por las que ha tenido que pasar esta mujer, entonces niña, para que la justicia por lo menos le dé la oportunidad de sentar en el banquillo a quien es acusado de manera firme de haber maltratado y abusado de una menor. Si usted se lo permite y obra con justicia, ella misma se lo relatará de manera detallada, y espero que le queden fuerzas para llegar al final de la narración. Creo que todo ciudadano tiene derecho a ser escuchado, principio que, por lo que sea ,no es llevado a cabo en el Juzgado del que es portavoz.

Creo firmemente que existe un riesgo social, en todo su contenido, permitiendo que este señor siga manteniéndose en libertad, por lo menos debe concederse la oportunidad a la señora Fernández de declarar en contra del acusado.

Mi escrito, desde su inicio hasta su final, se apoya en informes de profesionales que avalan sin duda alguna que esta mujer fue víctima del abuso continuo por parte de su padrastro, estos informes deben tener el peso suficiente para probar los hechos que se reclaman.

Le pido por favor que proteja a toda víctima de abusos sexuales, (que con su actitud actual no deja opción a que así sea), juzgue al acusado con la máxima sentencia posible, y devuelva a esta señora la confianza necesaria para emprender una vida normal.

Sin nada más que añadir, le saluda atentamente

Susana García del Cid.




viernes, 29 de octubre de 2010

"La boda de mi mejor amigo..."


A eso voy, me marcho a Huelva a ser testigo de algo que llena de alegría.
Mis amigos Pedro y Mª Paz se casan, y lo hacen después de muchos años de lucha por amor.
Les he visto crecer, les he acompañado en muchos momentos, ellos me han dado la mano cada vez que me hizo falta.
En ellos he descubierto el poder del amor y la capacidad de lucha por él.
Me voy y espero disfrutar del momento y de todo lo que sé que se quieren.
A la vuelta nos vemos.
Un abrazo
Sue
PD: Menchu, mi blog está siempre abierto para saludar, hacer, o decir lo que queráis, ¡¡¡por supuesto que puedes saludar a Ohsole, este espacio es tan mío como vuestro!!!, un beso enorme.

miércoles, 27 de octubre de 2010

"Que me dejen vivir en paz..."


Que me dejen vivir en paz...
Que me dejen vivir cuando me asomo a la arena y no gusto.Que me dejen vivir cuando describo quién soy y no es bien recibido o despierta dudas,lo asumo,lo acepto,no se puede gustar a todas las partes,pero que me dejen vivir con tranquilidad.No necesito que nadie firme certezas,tengo las mías y procuro compartirlas para crecer,no para convencer.Que me dejen cuando no gusten mis maneras,serán mejores o peores,pero jamás con matiz de falsedad y menos aún con falta de respeto.Que piensen,si quieren,que mis intenciones van a lugares imaginarios,que lo piensen,pero que a mí me dejen en paz.La lealtad es un camino de dos sentidos,no se puede pedir si no se ofrece.Que me dejen sentir como siento,equivocarme cuando me equivoque y hasta poder acertar a veces, pero que no me roben la confianza,que no tenga que respirar a cada minuto pensando que todo queda guardado.
Recuerdo película "El jorobado de Notre Dame", hay una escena en la que unos cuantos se empeñan en quitar la máscara de disfraz a Quasimodo, pero llegó la sorpresa: no había careta alguna,un rostro horrible,pero real.
Que me dejen vivir con mi cara más fea o menos,pero mía.Que me dejen respirar,que no jueguen con mis sentimientos como si mi corazòn fuera de piedra,no lo es,late y lo hace con fuerza,que lo dejen latir,que lo dejen estar,que no compartan si no quieren,pero no utilicéis mi alma para dañarme,no lo hagáis porque duele,sí,a mí también me duele.
Hazte la imagen de mí que necesites,la que te sacie,de la que te puedas burlar,la que te sirve para descargar,hazlo,pero por favor: déjame vivir en paz.
Tan solo pido eso,no soy el fantasma de la òpera,no es necesario buscar mi disfraz,no tengo,quizá la única sorpresa es que mi nombre es Susana, pero los que me quieren, me llaman Sue.


sábado, 11 de septiembre de 2010

"Son mis amigos..."


Lo son, y la canción de Amaral siempre me gustó.
Lo son porque hemos caminado juntos durante mucho tiempo. Tengo la suerte de tener amigos desde hace más de quince años.
Estos amigos no me han dejado sola ni un minuto de mi vida, a las duras y a las maduras, como los matrimonios, en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza.
Hemos llorado juntos cuando una de ellas, Francis, se fue lejos a rehacer su vida, ahora vamos a verla cada vez que podemos. Hemos celebrado que Gianni, el italiano meloso, cogiera rumbo a Suecia para trabajar en lo que le gusta. Hemos brindado con sabor a tomate y a pimiento recordando el eterno laboratorio de Elena. Cuando alguien importante para nosotros ha marchado para siempre ahí hemos estado, sin dudar ni un minuto en ofrecernos cobijo y compañía, ¿verdad Lidia?. Isa y Dámaris, mucho más que dos, casi compañeras, de fatigas, Rafi, mucho más que una hermana, Jesús, María, Pedro, Manolo, Rosa, Ana, Paz, Jose, Esperanza, Almudena, Cecilia, Cristina, Fernando....no quiero dejarme a nadie fuera, paro, que si no acabaré llevándome la regañina de alguno.
Todavía recuerdo viajes y excursiones que hemos hecho y que han quedado para hacernos reír muchas horas cuando los hemos recordado, los que hicimos y los que nos quedan por hacer.
No tengo que explicar el sentido de la amistad, de dónde viene, o cuál es su origen, no necesito grandes definiciones y grandes frases, tan sólo tengo que traer a mi memoria los nombres de todos y cada uno de ellos para saber el significado de la lealtad.
Amigos de siempre y para siempre, amigos que nunca me han fallado, amigos que comparten mi vida y yo las de ellos.
Y los miro y sonrío cuando, además, a la memoria vienen algunas que han llegado hace pocos años, pero con la misma fuerza que si de antaño hablase, han llegado y se han hecho con un hueco irremediable en mi alma.
Ahora no les pido nada, ni grandes cosas ni proezas de héroes, tan sólo que vivamos de manera intensa, que siempre nos encontremos y, como decía la grandiosa Mª Dolores Pradera: el tiempo que te quede libre, si te es posible...dedícalo a mí.
Os quiero
Sue

jueves, 29 de julio de 2010

"La fuerza del Hiyab..."


Llegué y no pude dejar de pensar en todo lo que había visto.

Adoro la música marroquí, la comida y el adorno, todo lo que lleva la impronta de esa cultura me apasiona, todo menos el pensamiento, ése me deja sin recursos y sin ganas de entender.

En mi viaje, en esta aventura, hubo algo que me asaltó por sorpresa, no contaba con sentir un pellizco en el corazón al cruzar algunas de sus calles y sentir que había retrocedido cien años en el tiempo, lo había intuido muchas veces, me lo había imaginado, pero no había sido testigo.

No tengo esa edad, no vi el siglo pasado, tan sólo un retal de su final pero, por las imágenes que llevo dentro, muchas cosas me dicen que las calles de otros países de antaño eran iguales que las de estas ciudades ahora.

Baldosas partidas y sin muestra de haber sido cepilladas nunca, manos mendigando a escondidas para no ser reprimidas, rostros detrás de pañuelos que no se plantean si quieren llevarlo o necesitan sentir el aire en sus cabellos, hombres detrás de los puestos del zoco llegando a un acuerdo sobre el precio que pagar por lo que ese día se ofreciera.

Mucha necesidad vi en sus calles, mucha pobreza en sus plazas, casi nada de luz en las ventanas, y muy poca esperanza al cambio.

La foto que ilustra este post está hecha en una Mezquita, lugar donde es obligatorio llevar el Hiyab. Quise ponerme en la piel de las mujeres islámicas, cubrí mi cabeza como lo hacen ellas, pero nunca podré ponerme en sus lugares. Por mucho que quisiera acercarme a lo que sienten no podría vivirlo como ellas lo viven, es curioso pero no se plantean una vida de otra manera. Tan sólo algún resquicio de nuevas generaciones reaccionan ante sus normas, y hacen lo indecible por saltárselas, pero no son muchas, la mayoría asiente y consiente. Me lo imagino como aquél tiempo que vivieron mis abuelos en el que unos pocos empezaban a pensar de manera diferente y se atrevieron a dar el salto que fue cambiando poco a poco nuestro país, pero mientras, el resto, callaba y no podía decir más.

Hoy más que nunca doy gracias a los que pelearon porque la democracia fuera algo en lo que pensar y no con lo que soñar, doy gracias por poder decidir dónde y cómo quiero vivir, doy gracias por la fe, esta que me sostiene pero que no me impone un culto por obligación.

Hoy más que nunca pienso en qué tendría que pasar para que este pueblo que tanto me gusta diera un paso hacia adelante y empezara a ser libre.

Hoy me planteo qué harán para conseguir la libertad, sinceramente: no encuentro respuesta.
Quizá todavía sea pronto, quizás el Hiyab tira por sí solo y todavía tiene demasiada fuerza, quizá, no lo sé.

Un abrazo

Sue

sábado, 19 de junio de 2010

"Así me ves..."


Hoy quiero que estas líneas sean para ti.
Para ti por venir a airearme la vida, para ti por invitarme a tener paciencia y no querer precipitarme, para ti por enseñarme a relativizar muchas cosas.
Al cerrar los ojos, muchas noches, mi cabeza vuelve a años que pasaron y que no quisiera repetir nunca. Ahora, en este tiempo, a pesar de tener muchas veces la sensación de haber vivido dentro de una película, he aprendido a ser más indulgente conmigo y darme otras oportunidades.
Tú, al llegar, al reír, al saber esperar, al no quejarte, al agradecerme todo por nada, has devuelto muchos sentimientos que estaban dormidos.
Llegaste de Guinea asustado, tembloroso, sin habla, casi sin ojos, de repente, sacas valentía de ese cuerpo tan pequeño que tienes, te abres al aprendizaje, me miras, me imitas, me imaginas y hasta me dibujas cuando no estoy.
Así me ves, así me has visto después de que te hayan podido operar y devolverte la capacidad de poder fijarte de nuevo en las cosas. Empiezas a recuperar los ojos y vuelves a dibujarme según me ves.
¿Sabes lo que más me gusta de tu dibujo? que me pintas de verde, del color de la esperanza.
Gracias por llegar a mi vida, Eusebio, gracias.
Sue

jueves, 3 de junio de 2010

"¿Y si no era mentira...?"


Si la miro no puedo llegar a saber qué pasará por su cabeza, ésa tan bonita que tiene y tan pequeña.
Me encanta verla dormir, abandonada al cansancio y confiada.
Quiero soñar como ella, con la misma serenidad y sin plantearme nada más.
¿Y si despierto y no era mentira?
Un abrazo
Sue

domingo, 16 de mayo de 2010

Sí, te seré fiel...


Te seré fiel mientras Dios tenga esa salud de hierro que parece tener….

Todo lo que rodea a la amistad tiene un espacio que me envuelve y me cautiva. Es uno de los sentimientos más hermosos por los que paso en esta vida que me lleva sin freno.

Hoy quiero que este post te llegue como aire fresco, que no te deje indiferente. Cuando pienso en cómo se mantiene una persona fiel a otra aparece tu rostro.

Nos conocimos hace dieciocho años, en el mismo sitio donde las dos llevamos a cabo esa pasión que tanto nos hace vibrar. Nunca hiciste un movimiento que me hiciera temer, nunca espantaste mis instinstos, jamás te expusiste a perder lo que con dulzura, espacio, tiento y buena fe, habíamos creado. Me has enseñado todo lo que sé en este mundo de locos, todo, me has mostrado la puerta de la profesión más bella del mundo, me has descubierto la prudencia y el respeto, el mediar y el saber estar, el calmar voces y gritos que se habían desbocado tan sólo con un gesto y una palabra, eres la mejor profesional que conozco en esto a lo que nos dedicamos. Me enseñaste a querer a los enfermos, me llevaste a que naciera en mí un corazón compasivo, me pusiste en bandeja el papel del primer plano, ya sabes, tú y yo siempre vamos de la mano, yo soy un poco más mandona, tú siempre elegiste la fila de atrás. Hemos reído juntas, gritado y hasta nos hemos enfadado seriamente, nada que no terminara con el mayor de los abrazos y el rescate de nuestros sentimientos. Tienes el don y la capacidad de hacerme feliz. Tienes la magia de hacer que, por las mañanas, cuando recuerdo que voy a un psiquiátrico a trabajar, adore lo que hago y desee compartir mi jornada contigo, tienes la chispa que se necesita para cargar con tanto sufrimiento ajeno de golpe y encima hacerlo bien.

Pegada a ti no temo, no tengo dudas de que todo irá bien, el día que no vienes te echo profundamente de menos. La profesión que tenemos nos hace estar sensibles y vulnerables todo el día, el apoyo incondicional que me brindas mantiene mi mente en plena forma, sin caer en la tristeza, buscando la solución mejor para todo el que venga con algún sufrimiento.

El día que te dije que tenía cáncer se te cambió la cara, no se me va a olvidar nunca, lloramos un rato sin decirnos nada, pero al instante tu abrazo me hizo saber que, en ese caos absoluto que iba a ser mi vida, jamás dejarías de estar a mi lado. Un 21 de Noviembre tú cumplías años y yo volvía a la vida, nunca me soltaste, nunca más te separaste de mí, recuerdo que venías a casa y pasabas las horas conmigo, con el único objetivo de que ni por asomo perdiera las fuerzas que todos pusísteis de golpe. Compartimos la fe, una fe propia, nuestra, diferente, sin norma ni regla, una fe libre que nos ha regalado la libertad. Sabes bien que aquel tiempo cambió mi vida, que decidí no pasar de largo nunca más ante alguien que se cruzara en mi camino, y prometimos regalar sonrisas donde hubiera necesidad, yo lo aprendí entonces, tú llevabas muchos años haciéndolo.

Y ahora que me siento a escribir esto quisiera describir con palabras lo que es la fidelidad. No he sabido, ha llegado a mi memoria la foto que te muestro, esa foto dibuja un vínculo que no se rompe, un lazo que no se quiebra, una relación de amor más allá del hecho de ser humana y animal.

Quisiera poder poner palabras a lo fiel y no las tengo, tan sólo si cierro los ojos lo consigo y me viene a la mente tu ser, la fidelidad tiene rostro de mujer, es entonces cuando busco entre mis letras y encuentro tu nombre, y al pronunciarlo sé que ese nombre de flor siempre permanecerá conmigo.

Gracias amiga, gracias compañera, nunca olvides que seguimos juntas, por malos que puedan ser los tiempos.

Te quiero

Sue

viernes, 16 de abril de 2010

"Esas manos..."


Esas manos llevan consigo un lazo casi invisible que hace que mi sentido se remueva.
Cincuenta y nueve años, casi sesenta, enlazados, no pasan desapercibidos para mí.
Miro esta foto y viajo en el tiempo a miles de lugares que nunca conocí, a sentimientos que jamás rocé, quizá por destino o por capricho de la vida no tuve esa suerte.
Esas manos traen a mi mente aire de fidelidad, de espera en el cansancio, de temple y horas empleadas, de maravilla atravesada con el mejor de los sentimientos. Esas manos dibujan una historia de amor perfecta con la que quisiera soñar y despertar para siempre.
Si cierro los ojos y juego a dibujar un trazo perfecto de lo que me dicen las imágenes lo tendría fácil. Imagino a un hombre libre, con la sensación limpia del que se gira en el aire a merced del motor de un Messerschmitt-109, y tan sólo siente el mundo bajo sus pies. Dueño y señor del cielo, y el mismo espacio haciéndole feliz. Si cierro los ojos y los aprieto con fuerza imagino la cara dibujada en su rostro después de haber atravesado caminos que seguramente no hubiera querido atravesar. Un barco “Uruguay” que lo esperaba queriendo acoger a un corazón indomable y valiente, o una España perdiendo el juicio ante lo que seguro que esas manos buscaban, la paz y la coherencia.
Si aprieto con fuerza mis ojos puedo ver una plaza Sant Jaume feliz de ver a quien ese día el cielo traía al mundo. Unas manos que en algún lugar agarraron con fuerza a las de Alfonso XIII, en los inicios de la pérdida total de cordura de un pueblo que quiso decir basta.
Si aprieto con fuerza los ojos, soy capaz de ver esas manos ya arrugadas, mucho antes de asirse para siempre a la mujer de su vida, luchando por lo que siempre creyó que traería la libertad al hombre.Esas manos creyeron en la fidelidad y en el trabajo, ojalá se sintieran recompensadas en la lucha, ojalá.
Esas manos me hablan de lo eterno, de lo que no se destruye por mucho que el vendaval se empeñe en soplar con fuerza. Me regalan amores de trastienda en años de carencia, donde lo más difícil era decir “hasta que la muerte nos separe”, ya que eso podía ocurrir demasiado pronto.
Si aprieto con fuerza mis ojos, veo unas manos que tuvieron que arremeter contra lo que tocaba vivir y saltar más allá de lo confortable, pensar en lo coherente, y decidir con el más puro corazón que se hubiera visto.
Si aprieto con fuerza mis ojos veo a un ser humano que se jugó el tipo por ser fiel a su conciencia, mentes así quedan pocas en esta vida, yo conocí a una de ellas.
Si de repente abro los ojos y no me gusta lo que veo, los vuelvo a cerrar para retomar las vidas de los que sí se movían con honestidad. Aunque estos ojos jamás la han visto, me viene al recuerdo el semblante de una mujer, su mujer, que supo agarrarse fuerte y ser el timón de la vida del que a su vez era veleta.
Quiero cerrar los ojos, dibujar personas como las que hay detrás de esas manos, que nunca se me olvide que el amor puede ser eterno y que los sentidos pueden mover este círculo hermoso de la vida.
De la unión de esas manos nacieron otras que llevan el sello de la fidelidad y la templanza.
Ya no quiero nada más, hoy no, hoy tan sólo quiero mirar esas manos…
Con cariño, con muchísimo cariño.
Sue

viernes, 19 de marzo de 2010

"Bendita la luz..."

Bendita la luz de tu mirada, bendita sea.
Bendita la hora en la que mi madre supo desde su vientre que vería el mundo desde los ojos de los que ya se cansaron de mirar.
Benditas las manos arrugadas de mis abuelos que me llevaron en volandas a lo que es mi presente inmediato, bendito pasado.
Bendita es la vida por regalarme la oportunidad de ser el recuerdo de los que perdieron la noción, bendito el momento en el que mi vocación como lo que soy se reescribió y no vaciló ni un instante.
Dejé una carrera exitosa de la ciencia , porque sabía en lo más profundo de mí que una mirada perdida daría mucho más sentido a mi vida que mil experimentos salvados. Dejé cuatro años de estudios entre laboratorios y ratones para llegar a trabajar con el misterio más grande de este mundo: el poder del amor aún cuando la razón se emborrona con la pérdida.
Benditas las horas de silencio al lado de los que no quieren hablar porque se olvidaron de cómo se hace, bendito el rincón que me acoge a diario y me hace sentir parte de una parte del mundo de los sueños.
Benditos genes que, a cambio del sacrificio en otras parcelas, me regalan la admiración por esta profesión que adoro, que me roba el sueño, el tiempo, las fuerzas, pero me da la ilusión, la vida, el ímpetu, las ganas.
Cuando no podía hablar, los abrazos fueron mi terapia. Cuando no supe reir, la paciencia del que nada espera salió a mi alcance.
Bendito lugar que me acoge día a día y no me pide cuentas de los gramos de felicidad que empleo, soy yo la que llego a casa pesando cada día un poquito más.
Bendita locura que hace que adore este mundo de locos, ser el timón del que ha perdido el rumbo y el faro del que pensó que no existía tierra firme, ese es el mejor regalo y recompensa a lo que hago.
"¿Y tú quién eres?", pregunta muy frecuente entre estas personitas a las que adoro. Ellos no saben quién soy, pero yo sí quienes son ellos.
Benditas almas que reconfortan la mía.
Cuando llego a casa, a veces, cansada de tanto sin sentido, de repetir lo mismo mil veces, de no tener la certeza de haber hecho un trabajo eficaz, recuerdo el día y el momento en el que pisé con firmeza este jardín de mentes perdidas. Es entonces cuando recupero la seguridad de saberme en el lugar que amo, es entonces cuando levanto de un golpe y nada me cansa, es entonces cuando no me importa repetir una y mil veces: "No, Manolita, no soy tu madre, pero si quieres puedo ser tu hija por un día".
Bendita la hora en la que apreté las arrugas del tiempo y las hice parte de mí, ellas vienen a salvarme la vida.
Gracias a todos, a todos los que me aguantáis día tras día con mi impaciencia por enseñaros a recordar.
Y si el recuerdo no viene porque el Alzheimer se lo llevó, pongo el amor, eso no morirá jamás.
Os quiero, sois parte de mi felicidad.
Sue

sábado, 13 de febrero de 2010

"Haciendo posible lo imposible."




Miro esta foto y me emociona profundamente.
Ha sido un post en "Lo que me sale del Bolo", lo que me ha hecho no poner freno a mis manos y dar rienda suelta a lo que despierta este hombre en mí.
Hay palabras que me llevan, de forma inesperada, a lugares muy lejanos a este al que pertenezco.
Hay que tener el corazón muy limpio para arremeter contra toda dificultad, saltar todas las vallas impuestas en la vida, seguir firme con el alma por bandera, y conquistar tierra de nadie sin imposición alguna, tan solo desde el convencimiento puro de que merece la pena luchar por los más pobres y aquéllos que no saben ni qué van a comer un día tras otro.
Hace tiempo que una amiga me regaló el libro "Un pacto de amor", de Anna Ferrer, y es hoy cuando lo he desempolvado un poco y recordado lo que me fascinó aquel día, cuando leí las letras apasionadas de su compañera de camino.
Unos comienzos sin certezas, un destino borroso, una línea lejana en la cercanía. Como moneda de cambio el ímpetu, como recompensa: no saber lo que pasaría al día siguiente.
Vivir sin sentir seguridad de nada de lo que ocurra, no saber si tendrás dinero o no, si la comida llegará a los más pequeños, no palpar lo firme de la propiedad, y aún así ser completamente feliz, eso es toda una lección de vida.
Un misionero español que un día comienza a trabajar con los más pobres en Manmad, un hombre al que invitaron en más de una ocasión a abandonar el país porque algunos se dan cuenta de que el amor revoluciona a las masas. Un tipo que no dudó en ir allá donde hubiera una buena causa por la que perderse a él mismo, un espíritu que decide quedarse a miles de kilómetros de sus raíces, levantarse al lado de los campesinos y enseñarnos a los demás el poder de la entrega.
Un jesuita que deja sus túnicas por convencimiento puro de que éstas impedían su camino hacia el lugar que nacía de sus adentros. Un ser humano que sabe que la templanza y la serenidad debían ser el estandarte y lema de su trabajo, un caminante que encontró a su compañera perfecta, Anna, aquella que le prometió que siempre permanecería a su lado, y así ha sido.
Dos titanes regados por la sencillez que se preguntaban día tras día: ¿qué tengo yo para intentar que las cosas cambien?, y ¿qué capacidad tiene el otro para hacerlo posible?
Hoy, el título de este post hace honor a uno de los capítulos del libro que antes mencioné, porque creo firmemente en personas que hacen posible lo imposible, porque creo en los que dan oportunidades a los demás, una tras otra, porque siento profundamente la huella que dejan los que se dejan la vida pegada a la tierra para que otra germine, porque doy fe de que nada del encuentro entre estas personas fue por casualidad , y eso no puede dejarme indiferente.
Empezó con sus manos amasando las manos de otros, llevó el ejemplo a los poblados y lo hizo costumbre, ayudó a crecer a muchos y hoy, desde aquí, pongo mi granito pequeño de arena para que toda esta labor sea reconocida.
En mi pensamiento más infantil creí que el premio Nobel de la Paz era algo que se daba a la gente buena y ya está, algo que debía caer por su propio peso, que nada podría hacer dudar a los señores que daban su voto o decidían cuál había sido el ser más puro entre los puros. Un poco inocente fui, la verdad. Y como hoy compruebo que no es así, no me retiraré sin intentarlo. Ya hice volar a mi paloma dos kilómetros, espero que seamos muchos los que la veamos volar. Y lo digo porque merece la pena, lo escribo porque creo firmemente en personas como Ferrer, como Vicente Ferrer, al que muchos llamaban "Father", porque creo en alguien que sabía sus límites y sus defectos, pero que no dejó nunca que le apartaran del intento. Era un hombre de fe, la suya, la propia, la personal, pero de fe.
Espero que estos señores noruegos sean capaces de mirar a través de los ojos de nuestro español incansable,sepan valorar lo que unas manos llenas de vida entregaron en su día, y miren en un lugar de la India hacia aquello que hoy todavía sigue latiendo. Anantapur, una tierra donde vive la esperanza.
Un abrazo.
Sue
http://www.nobeldelapaz.org/


domingo, 7 de febrero de 2010

"Nunca lo imaginé..."

Pues no, la verdad es que nunca pensé que esto llegaría a cumplir un año de vida. Lo leo, lo miro, lo reviso, lo encuentro y me encuentro en sus palabras, las que fueron mías un día, y no me lo creo.
El tiempo, las prisas, la salud, la vida, las horas, todo ha hecho que cada día de escritura fuera más difícil de encontrar. Pararme a derramar sentimientos e intimidades no fue fácil, pero sí placentero. Os he conocido, os he descubierto, me habéis seguido, he podido sentir la fidelidad, esa que tanto valoro de las personas que rondan cerca de mí.
Unos llegaron porque me conocían en persona, otros por nuestro bendito Bolo, otros por caminos que ni sé. Todos habéis tenido algo que decir y aquí, en mi alma, ha quedado guardado.
Ha sido un año de vivencias, de sentimientos, de pasiones y risas, de energía, también, a veces, de llanto.
Ha sido el año de las ausencias, y parecerá una tontería, pero el escribir en este pequeño escaparate de mis adentros, y que las personas que están lejos puedan saber de mí, eso, esa chorrada me ha hecho mucho bien.
Muchas veces le di más de lado, otras lo mimé cada poco tiempo, sea como sea, ha sido mi rincón, mi casa, y todo el que ha querido ha sido bienvenido.
Hoy cumplimos un año.
Un día como hoy comencé mostrando mi mano, hoy os abrazo con firmeza y alegría con la misma mano de entonces pero a la que le sigue el cuerpo entero. Esta soy yo, me descubro para haceros llegar este gesto de querer que podáis sentir parte de mi alegría. Cumplir un año de blog lleva por dentro muchas victorias ganadas, no sólo es un año de blog, significa mucho más, nunca lo imaginé...
Hay personas que fueron especiales en esta andadura, en este mundo mágico de la comunicación sin más, en este mundo del cariño por vías que nunca pensé.
Nyra, Cata y Aurora. Me regalaron risas con sus discusiones y diálogos enlazados, me animaron en muchos momentos, me dieron alegrías con el anuncio de la llegada de un ser nuevo, me hicieron saber lo que es el lazo invisible de la cercanía en la distancia.
A ellas gracias desde mi corazón, a todos gracias igualmente, a todos, todos me habéis hecho sentir como niña con zapatos nuevos.
Habéis sido guardianes de mis sentimientos y vigías de mis pasos.
Hay dos seres maravillosos a los que dedico todo el ímpetu de estas líneas, de estas andaduras, de este abrirme y contar, de este sentir sin sentido. Dos que brindan conmigo al unísono de una copa, dos que piden a la vida por la amistad y por la alegría. Dos que son más que dos y si se suman somos tres, pero nunca se podrán restar. Ellas tienen almas de ardilla y de buey. Desde aquí decirles que en el mundo de los animales nunca una tortuga fue más feliz con semejante compañía. La una pone la fuerza, la confianza y el ímpetu, la otra me trae la rapidez, la serenidad y el sigilo. Son grandes, muy grandes.
Deciros que, por supuesto, la vida sigue estando por delante, que no hay ni una sola de nuestras experiencias que debiera ser borrada, ni una. Sólo hay que saber leer en positivo y sacar aquéllo que nos haga ser un poquito mejores. Cuando el viento sopla de frente se cierran los ojos, pero si se quiere, se disfruta del sentir el aire en la cara.
Nada podrá hacer que me rinda, sí que me canse, pero nunca que me rinda, y con manos tendidas al abrigo de las letras, todo es mucho más sencillo. ¿Seguimos otro año?
Os llevo a todos en mi alma.
Con mucho cariño
Sue
PD: Eli, yo también te quiero. "Señor de las llaves", no temas, regresé para quedarme.




lunes, 11 de enero de 2010

Bueyes y tortugas...





No es mi hora de escribir, es hora de estar durmiendo, pero la vida es imprevisible y mi cuerpo y mis ganas también.Tengo una amiga, una gran amiga que desde el día en el que me dijo: “Vamos adelante”, en vez de “ve tú adelante”, me robó el alma, esta que me queda en días en los que pienso que todo podía ser diferente.Ella es un buey, es un animal que es capaz de tirar de quien no tiene fuerza para llegar al límite de lo que se plantea. Saca valor de donde no lo hay, y no lo saca para ella, que también lo hará cuando le haga falta, pero esta vez me lo hizo llegar y taladró mis sentimientos.Un buey es el que arremete contra todo imprevisto, un buey es el que por encima del mandato saca energías y las da por llevar a otro adelante, un buey es el que se le olvida que sobre su cuello pesa un yugo, lo suelta y ofrece su fuerza para envestir contra lo que la vida irremediablemente ofrece, aceptar no es fácil, con ella lo es.Es mi amiga, y la quiero. La quiero porque no se lo pensó dos veces, cambió el “tú” por el “nosotras”, y no hay nada que calme más un corazón cansado que escuchar en primera persona que hay alguien dispuesta a perder parte de sus fuerzas por ir a buscar al que se cansó.


La tortuga soy yo, pero no una tortuga normal, no. Una tortuga que ha aprendido que las metas no se planean a grandes escalas, sino en pequeños pasos. Si hoy venzo un minuto de angustia, es un minuto de gloria, eso me lo enseñó el gran buey que está dispuesta a tirar del carro. Esta tortuga sabe que llegará, le hará falta más tiempo, porque sabe que no es infalible, que de caídas también está hecho su camino pero una y mil veces que caiga, remontará.Me dijo un día algo que guardaré para siempre: poco a poco, minuto a minuto, un minuto que puedas vencer es un minuto ganado.No habrá tiempo para agradecer esta fuerza que me transmite, no hay tiempo para ser yo quien asuma el arado y tire por ella, no sé cómo decirle que para mí la vida es esto, encontrar tesoros que se guardan eternamente.Sí, siempre fui mujer de lucha, sí, en cuatro años flaqueé muy poco, pero ha bastado un solo desliz para saber que no caigo sola. Caeré mil veces, y otras mil levantaré.La vida merece la pena, y la merece porque encuentras en el camino personas que olvidan su ego para pasar a coger fuerte las riendas y tirar de ellas. Ojalá se lo pudiera devolver en algún momento, ojalá me revista de liebre libre y pueda ofrecerle ímpetu para seguir allá donde le duela, siempre me tendrá cuando le duela.Hoy, me quedo con la sensación maravillosa de sentir que en esta lucha de la vida nunca se camina solo, nunca, por mucho que la noche se haga larga, por mucho que el cansancio llegue, por mucho que con 32 años tenga la sensación de que he vivido demasiado y ya toca sentir otras cosas. Tengo las que tengo, no las desprecio, tan solo vivo y siento que nunca está todo perdido, y cuando parece que nada tiene sentido aparece una fuerza que resucita lo que no fue capaz de salir de mí misma.Gracias, amiga, gracias, y aunque te eche de menos has sabido marcar momentos en los que jamás sentí que esta guerra era luchada por una débil como yo que, aunque ahora no lo vea, conquistará el océano tan deseado, ése al que llegan las tortugas cuando tienen ganas de vivir.


Un abrazo


Sue
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