sábado, 5 de septiembre de 2009

"Por encima de todo me importa el amor..."


Es maravillosa, no lo había dicho así de claro nunca de Mercedes Milá Mencos , pero lo confieso y me confieso…es maravillosa. No vi la entrevista que se le hizo anoche en la hora a la que la emitieron, por no encontrarme demasiado bien de día, me quedé dormida muy rápido , pero la he visto esta mañana en este mundo mágico de internet. Me voy a Granada, comienzo hoy mis vacaciones casi forzosas de nuevo y las empiezo en esa estupenda tierra, luego el viento me irá llevando donde él quiera, de momento, empezamos por ahí. No quería irme sin ver lo que anoche se coció en Telecinco, y una vez visto no podía irme sin escribir lo que escribo.
No sólo vi a una Mercedes en un sitio cómodo y con dominio absoluto de sus palabras y sus movimientos, la cámara la adora, tiene planos donde se ve hasta el último gesto humano de esta mujer. Pude ver a una tía limpia, libre, con pasado que ha dejado señal como si del hierro de la mejor ganadería se tratase, pero pisado y con la cabeza adelante. De todo lo que se habló, de todo, me quedo con algo que cada vez que lo escucho derrite mis entrañas.
”Por encima de todo, me importa el amor, por encima de todo...”
Mercedes ¡¡cuánto se ha tenido que amar para saber que es la química bendita de este mundo donde nos movemos!!. Quien ama mucho, y se deja amar mucho, también sufre, pero no hay riesgo más hermoso en esta vida que dejar al corazón con pase libre a donde quiera llegar. El amor sana, no sólo el de pareja, revive, produce endorfinas en la mente, regala sentimientos de utilidad, nos hace salir de lo propio, nos seduce hasta límites impensables, nos dona felicidad, nos hace vulnerables y sensibles, nos endulza y nos arruga los sentidos. La persona que pone todo eso por encima de cualquier situación en la vida, es que tiene un motor que estalla por lo nuevo, por lo mejorable, por el reto, por la risa, por lo que avanza, no lo que retrocede, esa es Mercedes Milá.
No dejo de ver un toque tímido de nostalgia en su mirada al nombrar algunas cosas, pero con soltura, y mostrando haber trabajado mucho ese sentimiento, sale airosa y retoma la vista de frente. Con el amor va la pasión, y con la pasión se contagia a todo el que se acerca al entorno cercano de una persona. Amar, en cualquier ámbito, inyecta fuerzas y las contagia, el que ronda cerca de un ser que ama por encima de todo acaba siendo feliz. Hasta me atrevo a decir que GH funciona y funciona tan bien, aparte de por ser un gran formato, porque las personas del equipo que lo llevan adelante aman y están profundamente apasionados con lo que hacen. Algo hecho con entusiasmo impregna ganas, y de forma inconsciente se llena uno hasta las cejas de toda la energía que se desprende. Escuchar a Mercedes hablar con raza, con los dedos apretados sobre el corazón, del trabajo que hace, eso, inyecta ganas de compartir lo que con entrega comparte. Si a eso le unes que es un formato estupendo y que la misma furia sentimental le pone cualquier colaborador , pues no tiene más remedio que ser un éxito.
Yo no sé si Mercedes se levanta con mal humor o con buen humor por las mañanas, si es de izquierdas o de centro, si lo que le gusta son los macarrones o el pescado frito. Yo sé lo que me llega en vena a través de la pantalla, que fue lo que me hizo reír en la primera quimio, y lo que una vez en sangre ya es imposible de sacar, y es recibir la ilusión por todo y luchar por esa ilusión. En medio de esos ojos pequeños y vivarachos hay mucha dosis de frescura. No todo en la vida de esta mujer estará bien hecho, además sería entonces insoportable si todo lo hiciera bien, pero todo está hecho con una pasmosa sinceridad, y eso no tiene precio, hasta los errores duelen menos cuando se cometen con sinceridad por delante.
Así que nunca hago escritos así, no me gusta sacar a nadie del tiesto, pero semejante maceta catalana es tan grande que no cabe en ningún sitio, no sólo la saco hoy, sino que la planto y la miraré crecer siempre.
Mercedes Milá, más, pasión e ilusión: tremendas ganas de vivir.
Merceditas, vuelta al ruedo y puerta grande.
Con un inmenso cariño.

Sue

Loading...